Una vez que batimos los huevos, la temperatura debe ser media, porque si están muy calientes, se cortarán.
Además, cuando añadimos la mantequilla fundida, hay que hacerlo poco a poco, porque si no, también se cortará la salsa.
En caso de que se corte, retiramos la parte que se ha cortado y batimos unas yemas de huevo nuevas. Entonces le podemos ir añadiendo poco a poco el resto.